Curso "El Hilo de Ariadna"

Presentación

El Hilo de Ariadna es  un   curso dedicado al autoconocimiento.  Al autoconocimiento profundo. Está dirigido a  aquellos que ya han advertido, o que intuyen firmemente, que no hay nada más importante que conocerse a uno mismo en profundidad, y que en consecuencia,  buscan dar  un paso  significativo   hacia su consecución.

​Los seres humanos nos hacemos conscientes de existir desde una estructura cognitiva condicionada y limitada que tenemos que ampliar porque es la principal causa de nuestra insatisfacción y sufrimiento.  Al igual que una planta  no puede dejar de crecer en busca de la luz, no podemos dejar de tender hacia un estado de mayor plenitud.  Contamos con el potencial para ser seres plenos, pero tenemos que actualizar ese potencial. Es nuestra condición, por tanto, transitar  un camino. Un camino que se desarrolla desde la ignorancia hacia el encuentro con la sabiduría. Desde la creencia superficial que tenemos sobre quiénes somos hasta  el reconocimiento de lo que en verdad somos. ​

Para transitar por este complejo, pero fascinante y asombroso camino,   que en realidad es un intrincado laberinto, es necesario descifrar el mapa original que nos guíe hasta la salida. Sin este mapa,  el camino, ya complicado de por sí, se tornará un embrollo indescifrable.   El autoconocimiento, aunque como su nombre indica  es el  acto de conocerse a uno mismo, por uno mismo y desde uno mismo, necesita de  una brújula que dictamine la dirección a seguir, pues de lo contrario seremos guiados por nuestros aspectos más egoicos y superficiales.   Y no hay mejor brújula, ni más precisa, que  la llamada Sabiduría Perenne en occidente o Enseñanza Eterna (sanatana dharma) en oriente.

La Sabiduría Perenne es una  sabiduría universal  compartida por los principales maestros espirituales, filósofos, pensadores e incluso científicos de todo el mundo desde los albores de la humanidad hasta nuestros días. Se encuentra presente en todas las culturas del planeta y en todas las épocas. Es el hilo conductor que atraviesa el budismo, el hinduismo, el vendanta, el chamanismo, la filosofía, el tantra, el cristianismo, el sufismo, el yoga y el taoísmo…. Se la denomina «perenne» o «eterna» porque  es un  consenso universal  en lo esencial, porque  representa un conjunto de verdades que constituyen el legado de la experiencia universal del conjunto de la humanidad, que en todo tiempo y lugar ha llegado a un acuerdo sobre ciertas verdades profundas referidas a la condición humana y  sobre cómo acceder a lo Trascendente.

El mapa original del laberinto nunca cambia, se mantiene fiel a lo largo de siglos. No puede hacerlo, pues si apunta hacia lo real, lo real no puede dejar de serlo. Lo que cambia, entonces, es la forma de transmitirlo,  la manera de contarlo,  e incluso el vehículo o las prácticas que nos conducen satisfactoriamente hacia su salida.  Pues bien, uno de estos vehículos  de transmisión son los mitos.

Los mitos, más allá de ser una ficción en la que se relata una trama que aconteció hace miles de años interpretada por unos extraordinarios personajes, lo que hace es describir en detalle nuestros aspectos inconscientes, transpersonales y místicos. Son  espejos virtuosos que sacan a la luz los arquetipos que conforman nuestro ser para hacerlos entidades cognoscibles. De tal forma, que   al estudiarlos nos estamos estudiando a nosotros mismos.

He aquí el verdadero valor de la Sabiduría Perenne, pues lejos de ser un conjunto de creencias o enseñanzas especulativas y dogmáticas que hay que creerse «porque sí»,  en realidad suponen una invitación a refrendar su validez (o no) desde la experiencia directa.  De nada sirve acercarse a ella de forma pasiva. De nada sirve creernos sus postulados porque sus postulados carecen de valor. Su valor es experiencial, y para acceder a ese valor, necesariamente, tiene que ser experimentado.  Debemos ser científicos. Científicos de sí mismos en nosotros mismos.

De tal manera, y de acuerdo a todo lo anteriormente expuesto,  nos sumergiremos de lleno en la Sabiduría Perenne subiéndonos a la grupa de la mitología griega. Concretamente, cabalgaremos a lomos del Laberinto del Minotauro ya que    este mito, como iremos comprobando, es una exquisita y detallada representación simbólica en la que ver reflectada nuestra naturaleza humana. El Laberinto del Minotauro es un texto iniciático, un excelente mapa que nos conduce al tesoro de conocer quiénes somos realmente.

Luego, si nos acompañas en esta fascinante aventura, tienes que saber que en realidad es tu propia aventura. En ella, conocerás a vengativos dioses, pérfidos reyes, reinas apasionadas, laberintos de los que parece imposible salir, monstruos híbridos con insaciable apetito,  valientes héroes sin miedo a la muerte y heroínas de una sabiduría ancestral,  pero en definitiva, no estarás haciendo otra cosa, que encontrarte cara a cara contigo mismo. Con el maravilloso tesoro de  encontrarte cara  a cara contigo mismo.

 

INSTRUCTOR:

DAVID VERGARA

Este curso de momento sólo está disponible de manera presencial, se anunciará en la web cuando haya fechas disponibles.

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